Gracia. Barcelona.

La sombra con la que nos obsequian los árboles. Haría mía esta Rambla. Sería peatonal y atónica. Como las piezas de Schomberg.

Que delirio, creerse un pensador mientras caminas por la Rambla del Prat, impresiones aseguradas. ¿Sobre qué piensa el pensador más que sobre impresiones que le deja la vida, el mundo? Por lo tanto no se diferencia mucho del artista, que por muy expresionista que sea, expresa sus experiencias de este mundo dejado de la mano de Dios. Mundo contradictorio, psicótico, como los individuos que malviven en él.

Pero me gusta pasear, a pesar de que el entorno esté en ruinas existenciales. Me gusta saborear un café en alguna terraza. Con la música sonando, un fraseo de Charlie Parker, un pieza para piano compuesta por Ravel, o simplemente el sonar de pájaros y motos, de niños y madres histéricas, atonal, estos ruidos realmente sí que serían atonales. Fuera de tono, dentro de la vida pero lo contrario a lo relajante. Y valga la comparación entre el berreo y la pataleta de un niño y la música atonal. Prefiero la música atonal. Con capacidad de emocionar al oyente, aunque por muchos rechazada. Hay música más racional que esa. Es demasiado racional.

Monólogo o prosa poética:

“Todos pasean por mí, me gustan las exageraciones, todos es una de mis palabras favoritas, la otra es nadie, alguna vez se puede ser todos… con lo compleja que es la vida y yo que empiezo mi queja, los perros que se cagan en mí, los niños que mean en mis árboles, la contaminación acústica que me da jaquecas infinitas, y yo dejando pasar, oí a una madre decir a su hijo, no te enfades por todo, tú deja pasar, te dicen algo y tu como si no fuera contigo… a pues vale… por qué si te enfadas el que lo pasas mal eres tú… hasta en política internacional se debería actuar así, siempre que fuera posible, muchas tensiones no llegarían a ser, a existir, ya que los asuntos sociales, y con ellos las tensiones existen, son entes independientes, y deben ser tratados y evitados como lo que son…la vida, la puta vida, y yo sigo y seguiré aquí aunque me abrase por el sol, hiele o granice… es mi condición de ser y estar, este soy yo.”

Post 233 - Rambla del Prat 1

Versos:

Concreción de hechos,

tú me haces esto,

yo te hago lo otro,

y así hasta ad infinitum…

Realmente, ¿vale la pena?

mientras, gentes

ríen, lloran, aman

u odian sin importarles

la cuestión de: ¡por qué la vida?

¿Para qué estamos aquí?

¿Quién demonios nos ha mandado estar aquí?

Y nadie sabe contestarme.

O nadie quiere.

Con una mentira por su parte,

me contentaría.

Con una comparación también.

¿Por qué están los lobos en los bosques?

No hay razón ninguna.

Forman parte de la cadena alimenticia.

De la cadena de la vida animal.

Y yo diré:

¿Ah? la que nosotros, los humanos, intentamos

Romper a toda costa.

Vuelvo a preguntar. ¿Por qué coño

Estamos aquí?

¿Te relajan las ramblas de este estilo? ¿Por qué?

Hasta pronto gran lector.

David.

About the author

Leave a Reply

Your email address will not be published.